viernes, 8 de marzo de 2013


existe en este mundo está vivo y tiene un espíritu. Estamos conectados con una red de vida que a su vez está influida por el comportamiento de todo lo viviente. Este conocimiento ancestral de la deidad femenina, de la interconexión de toda la creación, es un tema central en los trabajos de Llewellyn (maestro sufí). Como él dice en sus escritos, cuando le hablamos al alma de los árboles, rocas, ríos, etc., le hablamos a lo divino de la creación.

Existe un ejercicio, procedente de distintas tradiciones, denominado el escuchar profundo. Si escuchamos profundamente, sabremos cómo evitar una nueva destrucción del mundo. Las respuestas se encuentran en la naturaleza - la naturaleza está compartiendo continuamente sus enseñanzas con nosotros. También podemos encontrar las respuestas en nuestra naturaleza interior o sabiduría interior. Para ello hay que llevar la energía de la cabeza al corazón, recordar lo que amamos en la vida y lo que nos transporta a un lugar de sobrecogimiento y maravilla, reavivar nuestra pasión. Hemos de recordar cómo honrar y respetar la vida con cada respiración, con cada paso, palabra y pensamiento. Aquello que bendices, te bendice también a ti.
Sandra Ingerman
(del muro de mujer nahual)

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